Finalmente y más rápido de lo esperado llegamos al último mes de preparación para los Juegos Olímpicos. El día 1 de julio salimos José Vicente y yo rumbo a Río de Janeiro en vuelo de Copa con escala en Panamá. Un vuelo largo y muy incómodo pero que nos dejó muy temprano en el aeropuerto internacional de Río de Janeiro.

Nos ubicamos en un apartamento alquilado en el barrio de Botafogo, muy cerca a las dos marinas donde tendremos acción: Iate Club de Río de Janeiro y Marina Da Gloria, esta última sede del evento de vela de los JJOO.

Sin perder nada de tiempo, ese mismo día nos dirijimos a Marina Da Gloria a buscar y preparar el Laser y el bote de entrenador que alquiló el IND para los entrenamientos. Los recibimos, preparamos y dejamos listos para comenzar los entrenamientos al día siguiente.

Y nos fuimos al agua:

Tocar por primera vez lo que será el escenario de la vela de los Juegos Olímpicos no deja de ser una experiencia emocionante. El primer día de entrenamientos amaneció con una densa bruma sobre toda la bahía y la ciudad. Esta bruma no cedió sino pasada la 1:30 PM, momento en el que, aún con el poco viento decidimos irnos al agua. Y el viento nos trató bien, pues a los pocos minutos de salir se estableció entre 7 y 9 nudos que nos permitieron tres horas de entrenamiento perfectas en la cancha Pan de Azúcar. Primero una buena sesión de pruebas de velocidad con nuestros amigos argentinos (Julio Alsogaray y su entrenador/hermano Martín) y luego cuatro regatas con un nutrido grupo de unos 20 laseristas de igual numero de países.

El segundo día de entrenamientos (Lunes 4 de julio) se presentó diferente. Poca bruma pero igualmente muy poco viento. Sin embargo igualmente a la 1 PM estabamos ya en el agua. Navegamos cerca de media hora cerca de la marina y decidimos salir a la cancha Niteroi. Esta es una de las dos canchas ubicadas fuera de la Bahía de Guanabara. Para llegar a ella hace falta un remolque de al menos 40 minutos pues esta ubicada a unas 5 millas de la sede. Afuera nos esperaba un mar azul, un viento perfecto entre 8 y 10 nudos y una ola larga pero suave. Nuevamente hicimos un par de buenas regatas con unos 12 barcos.

Y la corriente se hace presente:

Las regatas de Río vendrán de la mano del sistema de corrientes de la bahía. Un sistema que además depende de la variación de la marea y que cambia en minutos cuando se produce un cambio de la altura del nivel del mar. Con marea alta el sistema dirige el agua oceánica hacia dentro de la bahía y con la marea baja sucede lo contrario y la bahía comienza a "vaciarse". Por supuesto, este sistema genera diferentes velocidades y direcciones de corriente en una misma zona haciendo la navegación verdaderamente divertida. Si a eso le sumamos el poco viento pues tendremos las regatas y sus resultados marcados en gran medida por estas corrientes.

Hoy seguimos entrenando con miras a la participación en la regata que organiza el Iate Club de Río de Janeiro y que es previa a los juegos olímpicos. Igualmente seguimos esperando una respuesta positiva del Comité Olímpico Venezolano y de las diligencias que sabemos realiza para permitir mi participación como entrenador de José Vicente, quien vista la situación y ubicación de las cuatro canchas donde competiremos necesita obligatoriamente del apoyo mio como entrenador. Imposible ni siquiera llegar a estas canchas si no está el entrenador en el agua con un buen bote para hacer el remolque.

Hasta una próxima entrega....

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