Los Juegos Olímpicos... que deportista no ha soñado con llegar allí? La meta más alta, el lugar y momento de la historia a donde solo un pequeño número de atletas privilegiados logra llegar y donde un número aún menor logra salir victorioso y alzarse con una medalla.

La vela no escapa a estos deportes. Son solo 380 atletas en 10 clases olímpicas quienes buscarán una de las 30 medallas que otorga este deporte en todas sus categorías.

La clase Laser Estandard, es la más numerosa de los juegos con 46 países participantes (uno por país). Estos 46 países llegan a Río luego de un intenso calendario de clasificación que incluyó plazas desde el año 2014 en el Mundial de la ISAF, 5 plazas en el Mundial de la Clase Laser en 2015 (Canadá) y dos plazas regionales por continentes, además de dos wild card.

En el caso de José Vicente Gutiérrez, el venezolano obtuvo el último cupo continental para la zona de Suramérica. Dicha zona otorgó dos cupos, el primero de ellos ganado por Quique Aranthoon de El Salvador en los Juegos Panamericanos de Toronto 2015. El segundo de ellos se otorgó en el Mundial de Clases Olímpicas de la ISAF en Miami (Enero 2016). Para este evento el último cupo era disputado por veleristas de Venezuela, Uruguay, Ecuador y Colombia, siendo el venezolano el mejor clasificado al final del evento.

Llegar hasta allí no fue fácil. Mi trabajo como entrenador de José Vicente comenzó a finales del 2014, cuando debía disputar una plaza de clasificación para los Juegos Panamericanos de Toronto. Fue en Diciembre de 2014, a solo seis semanas del clasificatorio que comenzamos nuestro trabajo. Esa corta etapa incluyó un entrenamiento intenso de seis días a la semana de entrenamiento en el agua. Las dos primeras semanas incluso no hubo días de descanso. Fuimos afinando detalles de velocidad, ajuste del barco y mucho físico. En paralelo un trabajo psicológico que incluyó ejercicios de concentración y mucho resfuerzo positivo. El resultado de esta etapa saltó a la vista cuando logramos la primera plaza disponible clasificándonos a Toronto 2015.

Durante todo el período previo a Toronto se realizó un intenso trabajo de preparación física, psicológica, táctica y muchas horas de navegación. Por diversas circunstacias no pude asistir a acompañar a José Vicente ni al Mundial de Canadá ni a los Juegos Panamericanos y los resultados no fueron para ese momento los esperados.

Luego de un corto descanso la próxima meta estaba a la vista, además la última oportunidad de clasificar a Río 2016. Quedaban solo 4 meses y medio de trabajo y mucho por mejorar. Se realizó una planificación detallada y adaptada al atleta. Incluimos nuevos aspectos como nutricionistas, un completo plan semanal de preparación física y reforzamos las horas de navegación. Adicionalmente realizamos al menos tres regatas de fogueos, donde mas que resultados buscabamos corregir nuestras fallas y optimizar nuestras fortalezas. Fue así como en Diciembre de 2015, específicamente el día de navidad nos mudamos por cinco semanas a Miami a entrenar y conocer la zona en detalle. 

Este aspecto fue de vital importacia en el resultado. Una evaluación diaria de las condiciones, unido al uso de la tecnología y los programas de predicción meteorológica, nos llevaron a obtener una cierta ventaja sobre el resto de los países que buscaban el último cupo. El enfoque correcto, una alimentación adecuada, un importante apoyo logístico en el agua y el fogueo de los días previos de entrenamiento funcionó como la receta perfecta para obtener el tan ansiado cupo.

El primer día ibamos ubicados de terceros entre el grupo aspirante, posición que se revirtio los días dos y tres llegando a obtener una importante ventaja sobre los dos competidores mas cercanos. Mas de 33 puntos nos separaban de URU y ECU faltando dos fechas que se pronosticaban de poco viento y condiciones inestables. Al finalizar el tercer día, Uruguay presenta una protesta a Venezuela por un supuesto toque de boya. Luego de una larga espera el Comité de Protestas decide la descalificación de Venezuela. Esto acorta a 1 punto la diferencia entre URU y VEN y unos pocos puntos mas atrás ECU. Sin embargo, la aparición de un video en una red social permitió que el Jurado reescuchara la protesta. Muchas horas pasaron hasta que el jurado devolvió al venezolano su puesto. 

El cuarto día salimos al agua con condiciones de frío y viento duro y luego de dos horas el comité decidió que las condiciones no eran adecuadas y se volvio a entrar. Quedaba solo un día de regatas y la posibilidad de hacer hasta tres pruebas. Ese día el viento tardó en llegar y se le dió prioridad a la flota de oro. Finalmente sobre la 1 PM fuimos al agua con una meta clara: cuidar nuestro puesto llegando cerca de nuestros mas cercanos competidores. La primera regata del día fue de mucha presión. URU tomó una ámplia ventaja que lamentablemente se vió afectada por una segunda bandera amarilla al final de la última popa. Esto dejaba sin chance a URU. Quedando una sola regata el mas cercano seguidor era ECU, al cual, sin embargo se le llevaba una importante ventaja. Una salida adelantada generada quizás por la presión que se hizo sobre la línea dejó sin chance tambien a ECU logrando Venezuela su tan ansiado cupo olímpico.

Un largo camino, muchas horas de trabajo, planificación y esfuerzo dieron a Venezuela y a José Vicente Gutiérrez este importante cupo. Ahora vamos por Río.

 

Volver