Cercanía y  Complementariedad

Años atrás considerábamos a un entrenador como alguien con superpoderes y que todo lo sabe. Sin embargo, estudios importantes han revelado que estas características alejan a los atletas de su objetivo.  Por el contrario, es la cercanía una característica fundamental en la relación social entre atleta y entrenador. Cuando hablamos de cercanía hablamos de proximidad (presente o no) ante las circunstancias que atraviesa una persona.

Es importante comprender que la relación entre los atletas y entrenadores pasa con el tiempo de ser una relación profesional,  a una relación personal, esto es inevitable. Las horas de trabajo, instrucciones y tareas constantes, las críticas, los momentos de triunfos y fracasos, van haciendo de esta relación algo que va más allá de lo profesional, y es en estos momentos donde la cercanía o no, se pone en evidencia incidiendo en el resultado del atleta.

Esto aumenta la complejidad en el deporte de élite, por lo delicado de hablar de relaciones, donde se ponen en juego sentimientos, emociones, pensamientos íntimos y cuestiones de ética y confidencialidad.

Para establecer lazos de cercanía es imprescindible  que exista respeto, admiración y confianza del uno por el otro. Debe existir una conexión emocional, respetando valores, creencias, intereses y metas.

Ahora bien, aunado a esta proximidad o cercanía existe otro principio  de suma importancia como lo es la complementariedad. Ante una realidad tan compleja como la actual y ante distintas percepciones de dicha realidad, es vital que atleta y entrenador se complementen, el diálogo se hace relevante, el aporte desde donde se pueda añadir mas valor se hace necesario, aceptando e interpretando los roles,  comprendiendo y aceptando las diferencias, pero haciéndose responsable de cada uno.

En el caso de la vela esta complementariedad se hace sumamente necesaria, una realidad espacial y geográfica compleja, distintos factores de análisis, táctica y  toma de decisiones, establecen situaciones donde la percepción de cada uno puede ser generadora del éxito.  El  entrenador necesita un velerista para dar a conocer su capacidad, pero el velerista también necesita tener un entrenador para avanzar y perfeccionarse, hay complementariedad cuando cada uno entiende su rol y su aporte.

Queda de cada entrenador conversar con su atleta y conocerlo más allá de sus habilidades físicas, ya que está demostrado que los atletas más exitosos tienen interacciones positivas con sus entrenadores y estas relaciones son óptimas cuando están conectados emocionalmente y por supuesto comprometidos con metas comunes, donde comienzan a danzar armónicamente los principios de cercanía y complementariedad.

Alyzu Delgado Montenegro

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